viernes, 28 de noviembre de 2008

La inclusión educativa de personas con discapacidad…Un asunto de actitud.

LEE Adriana Navarro Pérez.
La inclusión es un proceso de gran alcance, donde no solo se pretende luchar contra rechazos y discriminaciones hacia personas con discapacidad, sino a todo aquel grupo social, principalmente a los que se encuentran en situación vulnerable. Para poder dar un panorama general y hacerse una idea de la dimensión de dicho proceso, cabe hacer un análisis de la situación demográfica del país, en este caso, poniendo atención a la población con discapacidad, lo cual solo representará una pequeña porción de ese gran diversidad, ello debido a que en el proceso en cuestión se deberá incluir otros grupos sociales como: los indígenas, las mujeres, los niños de la calle, además los diferentes estilos de aprendizaje, las experiencias previas que en todos son diversas, diferencias que convergen en la educación.
Para comenzar se puede observar la siguiente gráfica donde se muestra la población de personas con discapacidad con referencia a la población total. Como puede observarse la cifra mostrada no pareciera tan elevada, sin embargo, un 1.8% resulta bastante significativo, dado que son integrantes de la sociedad y que tienen un rol que desempeñar como ciudadanos, a quienes se les tiene que brindar las mismas oportunidades de desarrollo que el resto de los mexicanos.
Ahora bien, de ese millón 795 mil personas con discapacidad, se observan dos fenómenos; la mayoría de los pequeños entre 6 y 14 años se encuentran escolarizados, entre escuelas especiales y regulares, pero después de los 15 años la mayoría no están escolarizados… entonces ¿A qué se dedican? ¿Están incluidos laboralmente? Difícilmente se puede hablar de que el 84 % de los muchachos se encuentren ubicados laboralmente y esto lleva a preguntarse: ¿Dónde quedó la trascendencia de la escuela?

A la vez es perceptible que conforme se avanza de nivel educativo se disminuye la presencia de personas con discapacidad en instituciones de nivel superior. Cabe resaltar que de los 46 alumnos mencionados que llegan a una educación básica incompleta, en promedio se encuentran terminando únicamente el 4º grado de primaria.
Y es así como llegamos al punto medular de discusión… ¿Cuál es la razón del grado promedio tan bajo que se aprueba por la personas con discapacidad en la escuela?, ¿Qué motivos generan una baja notoria en lo referente al número de personas que siguen estudiando, conforme se avanza en el grado educativo?
De forma general se puede concebir que la inclusión es una edificación recién planeada y que en muchos casos ni siquiera se han sentado los cimientos. Y ello no hace otra cosa, más que ratificar la importancia de la inclusión y además, inmerso y sin posibilidad de desfragmentar, la atención a la diversidad.
En el ámbito de Educación Especial, resulta triste la reflexión realizada a partir de las gráficas presentadas anteriormente, siendo hasta hoy el servicio que se ha enfocado a la atención y apoyo de estas personas, procurando en todo momento el logro de una mejor calidad de vida, esto es, condiciones dignas como personas que son. Dicha tristeza o desilusión es fruto de ese esfuerzo que se ha hecho durante años, tiempo durante el cual se han generado cambios y reorientaciones de sus servicios, y ver que después de ello es un alto porcentaje el número de personas que se encuentran en situación de dependencia y que no se encuentran inmersas en un área de trabajo, de desempeño, etc.
Pero, pese a dicho esfuerzo ¡Se tiene malos resultados!, cabría una pregunta: en las escuelas de Educación Especial, donde se ha albergado y trabajado en pro de estos alumnos ¿Se da respuesta a la diversidad presente? Si es así ¿Por qué hay tan pocas experiencias de éxito en la inclusión laboral o desempeño cotidiano de las personas con discapacidad? ¿Realmente se ha formado bajo las habilidades con las que cada uno cuenta?
Quizás la realidad resulta un poco diferente, en muchas ocasiones un CAM se aprisiona por bajas expectativas, de tal forma que no se concibe necesario la participación del alumno de forma digna en un festival cultural, en actividades artísticas y deportivas, además no se le exige en cuanto a actuaciones sociales, o bien ¿Para qué abordar contenidos como colores, su nombre, su dirección, resolución de problemas, sino puede valerse por si mismo? Se cae en el error de ser adivino y conocer a la perfección el futuro de los pequeños.
Como es de observarse una de las razones por las que la inclusión se vuelca difícil son las actitudes presentes en las practicas de las personas, en este caso de forma específica en la actitud docente, y cabe aclarar que no solo de aquellos que se encuentran trabajando en escuelas regulares rechazando la inclusión, sino que en muchas ocasiones la principal barrera viene del docente de educación especial, ya que antepone capacidades y concibe si un alumno puede o no puede, irrumpiendo con ello la autonomía y capacidad de autodeterminación.
Cabría reflexionar si ello es una razón más por la cual los alumnos cursan pocos grados de escolaridad o bajos niveles educativos, puesto que ¿Cuántas veces como docentes se tiene el atrevimiento de decir: “mejor que estudie otra cosa……porque sino no va a poder”? y entonces ni siquiera se le brinda la oportunidad de intentar lo que la persona quiere hacer, en ello se violenta ese derecho y se le hace más y más dependiente.
¿De dónde surge la dependencia de las personas con discapacidad y con ello su exclusión?
Conforme se van presentando los cambios sociales y económicos, resulta cada vez más relevante otorgarles a las personas con discapacidad el lugar que les corresponde, y no conformarse con decir: “le doy un espacio, para que se sienta bien”, “le ayudo a realizar lo que no puede”, pero sin más compromiso o expectativa. Como ya se ha dicho es necesario retomar la idea de atención a la diversidad, lo cual va a permitir la inclusión educativa, social, laboral, etc. Para ello es de vital importancia modificar las acciones y sobre todo las actitudes, ese pensamiento paternalista y lastimero ha limitado el desenvolvimiento de las personas con discapacidad, impidiendo brindar una atención diversificada.
¿Por qué en el nivel superior hay escasa presencia de personas con discapacidad? Porque se concibe que son pocos los que llegan a dicho nivel, por lo tanto ¿para qué brindar formación a los docentes universitarios, para qué brindar apoyos, para qué realizar adaptaciones de acceso? Porque la baja expectativa con que se cuenta no deja pensar en la posibilidad de esta idea, y cuando alguien llega a dicho espacio se encuentra ante barreras arquitectónicas o docentes que rechazan o con pocas competencias para diversificar su práctica docente.
Como puede verse en el presente escrito se deja ver que son las actitudes una de las principales barreras para lograr la inclusión educativa y la atención a la diversidad, y además que resulta de gran importancia trabajar en pro de las personas con discapacidad, siendo educación especial a quienes les toca dar los primeros pasos, iniciando con un cambio de mentalidad, en cuanto a las expectativas generadas hacia los alumnos. Ello significará un primer paso para lograr mayor afluencia en el sistema educativo, y trascendiendo a la simple asistencia que ello tenga repercusiones en el desenvolvimiento, autonomía y calidad de vida de todos aquellos con derecho a recibir una educación.
Un lugar donde lo construido sea de gran significatividad en el desarrollo y desenvolvimiento cotidiano de las personas y no un momento y espacio que pase como guardería, acentuando la dependencia de las personas y minimizando su valía, sin dar la libertad que corresponde y espacio para propiciar su autodeterminación, que sea su decisión la que impregne las nuevos datos estadísticos en cuanto a la dinámica de vida en su contexto próximo.



FUENTES.
www.inegi.gob.mx/población/discapacidad.aspx?tema=p.

martes, 14 de octubre de 2008

plan de acciòn

Plan de Acciòn.
Lìnea: Video sobre tecnologìas educativas que permitan la inclusiòn de personas con discapacidades.

Creaciòn de un video que contemple la escenificaciòn de un cuento y en momentos especificos se incluye la dramatizaciòn de un canto, apoyado con mimica, los cuales tienen que hablar sobre partes especìficas del relato y con contenidos especìficos como partes del cuerpo, etc.


Semana del 11 al 17 de Octubre de 2008.
- Anabel: Bùsqueda de cantos con mimica. bùsqueda de recursos (càmara digital)
- Mayra: Bùsqueda de cuentos para dramatizar.
- Adriana: Bùsqueda de informaciòn acerca de la realizaciòn de videos.
- selecciòn del cuento y des cantos , asì como la organizaciòn de los mismos entre el cuento.

Semana del 18 al 24 de Octubre de 2008.
- Implementaciòn, en la escuela de Anabel, de los cantos con mimica; tomar una serie de fotos que indiquen la secuencia de los mismos.
- Elaboraciòn del material didàctico para la escenificaciòn del cuento.
- Bùsqueda de camara y otros recursos, para la grabaciòn del cuento.
- Grabaciòn del cuento, escenificado con apoyo de titeres.

Semana del 25 al 31 de Octubre de 2008.
- Ediciòn del video, para su presentaciòn.

Equipo:
Mayra Gloriella Frìas, Anabel y Adriana Navarro.
2o "A"

lunes, 29 de septiembre de 2008

La exclusión del mundo silente en un mundo de sonidos.

En la vida cotidiana no hace falta realizar una investigación a fondo para darse cuenta de las diversas formas de exclusión a las que se somete el ser humano en su camino por la sociedad, por no pertenecer a un grupo determinado o no cumplir con los requerimientos mínimos establecidos por una comunidad específica.

Los grupos más vulnerables ante tal fenómeno, fueron y han sido los grupos marginados, y con ello se hace mención de personas indígenas, en situaciones socio económicas bajas, las mujeres y las personas con discapacidad. Entre éstas últimas se encuentran las personas sordas, es decir, un mundo silente, para quienes la falta de escucha del sonido, causa discriminación y aislamiento. Así se debe comprender la sordera como la pérdida total o parcial de la capacidad auditiva.[1]

Cabe hacer algunas señalizaciones acerca del motivo por el cual se genera la exclusión de esta comunidad. Así como lo señala Blanca Luz Camucet Ortiz, en su artículo Perfil del niño sordo (1998), el sonido es una palanca que mueve al mundo. Se puede reflexionar un poco: el mundo en el que se desenvuelve el hombre está lleno de sonidos, los cuales permiten la adaptación y el desenvolvimiento de forma efectiva en la sociedad. ¿Cómo se puede percatar el individuo de que hay un incendió, un accidente, pese a que se encuentre tranquilamente en el hogar realizando las actividades diarias? ¿Qué es lo que le permite a una persona darse cuenta de la presencia cercana de un medio de transporte? La mayoría de las personas requieren de un despertador, por las mañanas para iniciar sus actividades comunes. ¿Cómo se percata el individuo de que hay alguien detrás o cerca de él? Las respuestas a estos cuestionamientos son obvias, a través de los sonidos emitidos por cada uno de estos objetos o en cada situación, la sociedad se da cuenta de que algo pasa, de que existe un posible peligro que se pude evitar.

La persona con discapacidad Auditiva carece del sentido del oído y por ello de este tipo de información. Uno de las principales dificultades a las que se enfrenta es el área de la comunicación, la cual es un botón maestro para la interacción, y así como lo maneja Vygotsky, el desarrollo del lenguaje permite el desarrollo del pensamiento y conforme éste se desarrolla se mejora la adquisición del lenguaje; ambos aspectos permiten la interacción con el medio ambiente, el cual influye, a la vez en lenguaje y pensamiento. Es así como la persona sorda no cuenta con ese código de comunicación del mundo oyente y queda relegado, presentando rezago en su desarrollo social, del lenguaje, de aprendizaje, afectivo, etc., porque carece de dichos estímulos.

En el ámbito educativo ¿qué pasa con un alumno que no escucha, al momento en que dan el toque para salir a recreo? Permanece en su lugar y quizás posteriormente salga por imitación, más no se da cuenta de lo que pasa al exterior. ¿Qué sucede cuando el docente voltea al pizarrón mientras da indicaciones de alguna actividad, o bien, se dirige de forma general al grupo? No se trata de que el pequeño no quiera trabajar, sino, que no sabe en realidad, la actividad a realizar, quizás la realice conforme observa a sus compañeros. A la vez resulta difícil el trabajo con alguien que parece que no pone atención, lo que pasa con el niño sordo es que tiene que poner su sentido de la vista alerta a lo que el oído no le puede anunciar, es por ello que requiere constantemente estar observando a su alrededor. Estos aspectos tornan difícil para el docente el trabajo con ellos, por lo mismo llega un momento en que el maestro dice: “no le entiendo” “no hace lo que los demás hacen” “que haga entonces lo que él quiera”; y así se pierde el alumno de esos propósitos del proceso educativo, siendo excluido de los procesos de aula en general.

Por ello se dice que esta discapacidad trae consigo la carencia de un sentido vital, que dota de alarma al individuo, que permite la comunicación y las relaciones sociales. Es así como hay dificultades en el desarrollo de la personalidad, la adaptación, la comunicación y a final de cuentas en su proceso educativo.

El aislamiento que puede sufrir una persona por la incapacidad de establecer un contacto libre y normal con otros seres humanos, es una tremenda barrera para su total participación en la vida, lo que en muchos casos produce grandes frustraciones.[2] Esto último debido a esa exclusión en las actividades realizadas en la sociedad, ya que socialmente no se está apto para la participación en las mismas. Es por ello que resulta de gran relevancia establecer un análisis y programa de acción que permita la inclusión de la persona con Discapacidad Auditiva, recordando que dicho proceso no solo abarca el campo educativo, sino que contempla todas las esferas de desenvolvimiento del ser humano, y por ello al hablar de inclusión se hace referencia a lo escolar, social, laboral, familiar para que así se logre un desarrollo integral y la participación activa en la comunidad de todos sus integrantes. Superando las barreras físicas, ideológicas y de actitud que la misma sociedad ha impuesto a determinados grupos sociales y con ello ha favorecido la exclusión del mundo silente en un mundo de sonidos. Todo ello bajo la idea de que todos somos diferentes con diversidad de estilos de aprendizaje, de personalidad, necesidades, habilidades y capacidades.

Zacatecas, Zacatecas Septiembre de 2008.

Fuentes:
- http://ojosqueoyen.cordobaarte.com/descargar/perfil_psicologico_del_nino_sordo.pdf . Blanca Luz Camucet Ortiz en Perfil Psicológico del niño sordo (1998-2007)
- [1] SEP departamento de Educación Especial. “Mi hijo tiene pérdida Auditiva” México, 2007.
- SEP. ANTOLOGÍA “Adaptaciones curriculares y fichas de Adecuación curricular”. Orientaciones para guiar las adaptaciones específicas de los elementos del currículo en el aula. México, 2004.
[1] SEP “Mi hijo tiene pérdida Auditiva” (2007) México. Pág. 2
[2] Blanca Luz Camucet Ortiz en “Perfil Psicológico del niño sordo” (1998-2007)